Me gustaría ser iluminada por la serenidad para que acompañara a mis actos, y por la paciencia para administrar las divergencias. Y así, creo, anularía los juicios rigurosos, las insatisfacciones y los prejuicios. Y apreciaría, y degustaría, supongo, los muchos y deliciosos encantos de las cosas, situaciones y gentes que me rodean.
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