Es habitual que dé lo que me sobra, mostrando a algún público que doy. Lamentablemente, en demasiadas ocasiones, es mi escena preferida. A pesar de que intento controlarla, casi siempre se produce una agridulce e inconfesable sensación cuando me desprendo de algo de lo que, por derecho y méritos, estoy plenamente convencida de que me pertenece.
6/11/07
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario